5 Errores comunes en el lavado de la cara que podrías estar cometiendo y sus soluciones

Lavarse la cara es una tarea tan rutinaria que a menudo no le damos mucha importancia. ¿Qué debemos hacer después? Aplicar el lavado de cara, exfoliar, lavar y enjuagar.

Suena sencillo, ¿verdad? Sin embargo, no es así, y por eso nos enfrentamos a problemas como la piel seca, la irritación de la piel y las manchas. Aplicar un lavado de cara supone más cosas de las que podemos imaginar.

Desde la decisión de compra hasta el lavado, cada paso desempeña un papel fundamental a la hora de allanar el camino hacia una piel sana y brillante. Conozcamos más sobre algunos errores comunes del lavado de cara que podríamos estar cometiendo y cómo evitar dichos errores.

Índice

1. No usar un limpiador facial según nuestro tipo de piel:

No usar un lavado de cara según nuestro tipo de piel

Hay que aplicar el lavado de cara según el tipo de piel. Si la zona T y las mejillas se engrasan con bastante frecuencia, entonces un lavado de cara para pieles grasas es algo que deberías tener en cuenta.

Por otro lado, si al lavarse la cara con un jabón normal la piel se reseca y se estira, los lavados faciales para pieles secas son más adecuados. Esto se debe a que los lavados faciales están formulados según el tipo de piel.

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Mientras que los diseñados para pieles grasas pueden ayudar a controlar el sebo, los de pieles secas son conocidos por ayudar a mantener los niveles de hidratación de la piel.

Solución:

Sugerimos buscar lavados faciales específicos para la piel, como los formulados para los tipos de piel grasa, seca y normal. También es mejor evitar las compras impulsivas ya que lo que puede parecer bueno en el mostrador, puede no ser lo mejor para tu piel. En su lugar, mira los ingredientes y comprueba el producto para ver si se adapta a tu tipo de piel o no.

2. No lavarse las manos:

No-Lavarnos-Las-Manos

 

Es importante lavarnos las manos antes de limpiarnos la cara. Esto se debe a que constantemente usamos las manos y tocamos alguna cosa a lo largo del día, ya sea el móvil o el pomo de una puerta.

Solución:

Sugerimos no tocar la cara en ningún momento con las manos sucias o sin lavar. Siempre hay que lavarse las manos antes de limpiar la cara, evitando que la suciedad y las bacterias se transfieran al rostro.

3. Frotarse mucho:

Fregando-Mucho

Qué haces cuando necesitas que los utensilios brillen? Fregar, fregar y fregar. Sin embargo, esto no se aplica a nuestra cara. Sí, a diferencia de los utensilios, si acabamos restregando mucho, se despoja a la piel de sus aceites naturales, lo que provoca una piel seca y áspera. También puede dañar los niveles naturales de pH de la piel. ¿Hay alguna manera de evitarlo? Por supuesto que sí. Sigue leyendo.

Solución:

Sugerimos aplicar el lavado de cara suavemente con un movimiento circular sobre la piel húmeda. Esto ayuda a llegar a lo más profundo de los poros y a eliminar la grasa y la suciedad.

Además, es mejor evitar los lavados faciales que hacen mucha espuma y, en su lugar, optar por los más suaves, ya que requieren un aclarado menos exhaustivo. Al final, no te frotes la cara con la toalla. En su lugar, sécate con palmaditas y deja que la toalla absorba la humedad.

4. Usar el lavado de cara como desmaquillante:

Usando el lavado de cara como removedor de maquillaje

 

Qué esperas de tu lavado de cara? Que limpie la cara y elimine la grasa, la suciedad y los gérmenes. ¿Verdad? Pero la mayoría de las veces, también esperamos que elimine una cara llena de maquillaje.

La pregunta es: ¿se supone que debe hacer eso? Los lavados faciales no pueden servir como desmaquillantes, especialmente si utilizas maquillaje a prueba de agua. Frotar la piel vigorosamente con el limpiador sólo irritará la piel.

Solución:

Es aconsejable desmaquillarse con un desmaquillante específico antes de limpiar el rostro. Por otro lado, también se puede probar el método de doble limpieza en el que primero se limpia el rostro usando un limpiador a base de aceite seguido de un limpiador normal para deshacerse de todos los rastros de maquillaje, suciedad e impurezas.

5. Lavarse la cara en la ducha:

Lavando-Nuestra-Cara-En-La-Ducha

Los momentos de la ducha pueden ser divertidos, pero no tanto para la cara. El champú y la suciedad del pelo se deslizan por la cara y a veces se pegan.

Así que limpiar la cara mientras te duchas puede no ser lo mejor para tu rostro. Además, en el caso de las duchas calientes, el agua caliente podría terminar dañando la piel, haciéndola realmente seca.

Solución:

Te sugerimos que no hagas varias cosas a la vez. En su lugar, mantén la limpieza de la cara como un ritual posterior a la ducha que ayudará a limpiar los restos de productos de cuidado del cabello de la cara. Además, limpiar el rostro con agua a temperatura normal no le roba sus aceites naturales, haciéndolo sentir fresco, suave y flexible.

Como vemos, lavarse la cara no es realmente una tarea fácil y exige una buena dosis de atención. Cuando se hace correctamente, se consigue una piel limpia, sana y suave. Si tienes algún consejo para lavar la cara que quieras compartir, ¡déjanos saber en la sección de comentarios!

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